Como había prometido aquí les traigo un nuevo fic (yehet!).
Verán, esta historia es algo diferente, puesto que es una colaboración entre Kanade y yo, así que decidimos hacerla de este modo.
Es la primera vez que nos animamos a escribir en tercera persona, por lo que si hay algo, raro nos disculpamos de antemano.
Además, creímos que sería buena idea si no cambiamos los nombres originales que pusimos por claves ya que la historia esta vez no será en Japón ni con ninguno de los Johnnys; en cambio decidimos abrirnos un poco más hacia ustedes, por lo que al momento de que salio la idea de este fic (que fue muy chistosa por cierto xD) la planteamos con los miembros de otro de nuestros grupos favoritos, que en este caso es EXO.
Si no les gusta el k-pop o ellos en general, se les pide respeto por favor, porque de verdad esta historia nos esta fascinando y espero que a ustedes también.
Los capítulos los iremos subiendo de esta manera: uno mio, y después uno de kanade. Lo se esta raro, pero como escribimos uno y uno por la perspectiva de los personajes, se nos hizo mejor de esa manera.
¡Esto fue todo por el día de hoy de parte de Dari~! Denle mucho amor al fic, y si les gustó, tienen alguna duda o algo por el estilo, no se olviden de ponerlo en los comentarios (se aceptan criticas constructivas).
¡Sin más, les dejo el capitulo uno de esta gran historia!
(PD: gracias por seguir las historias del blog chicas, las queremos ñwñ)
-CAPITULO UNO-
Palpaba
su cuello tratando de eliminar la fina capa de sudor que se había creado
durante la madrugada. El hecho de que no hubiera atado su cabello para la hora
de dormir, codificaba ciertamente para
la "lista de cosas que tienes que hacer cuando el calor te ataca"; e
incluso en esta temporada de lluvia, aplicaba.
Estaba
casi segura de que lograría coger un resfriado si el clima seguía así de loco:
por la mañana fresco y en la noche calor; pero no podía culpar al clima de
todo... ¿sería que sus hormonas se estaban deteriorando?
Por más
que trataba, conciliar el sueño con tanto pensamiento en su basto cerebro era
imposible; Sabía que sus maletas estaban ya en orden, y era aún más consciente
de que si no dormía ahora, se arrepentiría mas tarde. Después de todo, viajar a
otro país por cinco años, sabiendo solo lo básico del idioma, era un tema de frágil
interés para ella, capaz de entretener a su mente por lo que restaba de la
noche.
En
realidad está bien para ella viajar fuera del país (del otro lado del mundo,
para ser exactos), lo único de lo cual se lamenta son sus miedos. Porque, ¿quién
sabe si va a ser como ella piensa que será? Nadie puede asegurar que todo sea
color de rosa, y aquello la aterra.
Sin darse cuenta poco a poco va conciliando
el sueño.
El
día comenzó como cualquier otro, principalmente porque el despertador no cumplió
su objetivo.
Tomo
una larga y caliente ducha antes de bajar a la cocina para tomar su desayuno
favorito: Roles de canela, y una taza de café (aunque realmente parecía más una
taza de leche y azúcar con dos granitos de café).
Pero
cuando bajo se llevó un gran descontento al ver que no había ninguna de las dos
cosas: ni roles de canela, ni café.
"Cariño
entiéndelo, hoy va a ser un día muy ajetreado, y no necesitas ayuda de la cafeína
para aumentar los nervios"- se excusó su madre-"además necesitas
consumir otra cosa para obtener energía, venga que te prepare plátanos con
crema y panquecitos"- bien, ahora sabia porque no había leche; pero por lo
menos obtendría unos cuantos panquecitos.
El
día pasó demasiado lento para su gusto, despidiéndose de sus amigos y
familiares, revisando que no le faltara nada por milésima vez y todo ese tipo
de cosas que se hacen cuando viajas 12,052 kilómetros lejos de tu hogar.
Camino
al aeropuerto tres horas antes se había asegurado de hacerles saber a sus papás
que los quería mucho y que se mantendría sana para continuar con sus estudios y
terminar su carrera.
A
las 11:00 pm en punto se encontraba más emocionada que nunca subiendo al avión
que la llevaría a su nuevo hogar por los próximos 5 años; Seúl-Corea del Sur,
por favor dadle una cálida bienvenida a la pequeña Bella.
Eran
aproximadamente las 7:00 pm del siguiente día cuando el avión aterrizo
exitosamente en el gran aeropuerto de Incheon. Antes de venir acá, se encargó
de ver unos cuantos videos donde decían, en pocas palabras, que si no eras
cuidadoso, podrías terminar llegando a Narnia en vez de alguna de las puertas
de salida.
Con
suma lentitud, paseo sus ojos en busca de algún cartel con su nombre o algo
parecido; luego recordó que la universidad le había dado la instrucción de tomar
algún taxi hasta la dirección del que sería su nuevo hogar: un departamento a
las afueras del mero centro de Seúl.
Y
aunque estuviera muy cansada se demoró en cuanto salió del aeropuerto admirando
todo (aunque no hubiera mucho por allí) para después tomar el taxi.
Cada
segundo que pasaba, el miedo abandonaba su ser para ser remplazado con pequeños
seres místicos mágicos y musicales, los cuales llamaba parásitos de felicidad;
era algo así como las típicas mariposas de emoción.
Para
cuando llego a su apartamento el cielo comenzó a oscurecerse por lo que se despidió
de aquel amable taxista y se apresuró a subir junto con sus maletas antes de
que terminara hecha un cubo de hielo.
Su
nuevo hogar se encontraba en un complejo de apartamentos situado en frente de
un parque del cual tenía vista desde su ventana; Entro a la recepción donde el
casero le dio su llave. Indico al elevador el piso tres y se dirigió un agotada
a su cuarto; dejo las maletas botadas en la entrada y exploro su pequeño pero acogedor
departamento de tres paredes y un ventanal: Una cocina con lavadora de ropa
integrada, un baño completo, una pequeña sala con vista al exterior y su única
cama, que para su sorpresa se encontraba lejos de ser el pequeño almohadón que
se había imaginado desde un principio.
Por más
cansada que estuviera, la emoción era mayor; así que, dejando para el día
siguiente el desempaquetar y acomodar de las cosas, saco de su maleta
únicamente los objetos de aseo y otro cambio de ropa acompañado de un lindo
suéter que, junto con su abrigo, parecían ser una fuente de calor necesaria
para sobrevivir a esa noche, si es que planeaba salir hoy mismo. Ahora que lo
pensaba, no había sido capaz de comer su desayuno favorito ni nada desde que subió
al avión...
El
sabor del café que ella ansiaba parecía estar quemándole la lengua. Era uno de
esos días que deja de llover para chispear, después vuelve a caer una llovizna
y en la noche el mar entero se desborda por los cielos. Dentro de la ducha el
agua estaba casi al punto de ebullición, después de todo aún no se acostumbraba
al clima frío de Seúl. Esperó un poco más a que la lluvia se calmara un poco y
salió en búsqueda de su café.
Dos
cuadras más adelante se encontraba él, tratando de buscar inspiración en aquella
cafetería acogedora. Acostumbrado ya al clima radical de la ciudad, llevaba
solo un suéter y su saco que se encontraba reposando en la silla en frente de
él. Ahora más que nunca se sentía solo. ¿Acaso no podían hacer mesas para solo
una persona? Diablos, no. Cada que escribía una palabra, terminaba borrándola,
como si fuera evidencia de la soledad que lo acompañaba aquella noche.
¿Destino?
¿Casualidad? ¿Coincidencia? ¿Cómo se le podía llamar a eso?
Lo
que pasó enseguida ninguno de los dos se lo esperaba.

Aunque no me gusta el k-pop, debo decir que se ve interesante, demasiado!!!
ResponderEliminarSigan sigan que a mi me encanto *w* quiero saber que pasará en esa cafetería :o
Lo amee me gustoo mucho sigan asi :)
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