martes, 1 de julio de 2014

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"EL SEPARADOR DE LIBROS" Capítulo 1

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¡Hola a todos! ¿Están disfrutando de sus vacaciones? Espero que así sea~

Como había prometido aquí les traigo un nuevo fic (yehet!).

Verán, esta historia es algo diferente, puesto que es una colaboración entre Kanade y yo, así que decidimos hacerla de este modo.

Es la primera vez que nos animamos a escribir en tercera persona, por lo que si hay algo, raro nos disculpamos de antemano.

Además, creímos que sería buena idea si no cambiamos los nombres originales que pusimos por claves ya que la historia esta vez no será en Japón ni con ninguno de los Johnnys; en cambio decidimos abrirnos un poco más hacia ustedes, por lo que al momento de que salio la idea de este fic (que fue muy chistosa por cierto xD) la planteamos con los miembros de otro de nuestros grupos favoritos, que en este caso es EXO.

Si no les gusta el k-pop o ellos en general, se les pide respeto por favor, porque de verdad esta historia nos esta fascinando y espero que a ustedes también. 

Los capítulos los iremos subiendo de esta manera: uno mio, y después uno de kanade. Lo se esta raro, pero como escribimos uno y uno por la perspectiva de los personajes, se nos hizo mejor de esa manera.

¡Esto fue todo por el día de hoy de parte de Dari~! Denle mucho amor al fic, y si les gustó, tienen alguna duda o algo por el estilo, no  se olviden  de ponerlo en los comentarios (se aceptan criticas constructivas).

¡Sin más, les dejo el capitulo uno de esta gran historia!

(PD: gracias por seguir las historias del blog chicas, las queremos ñwñ)



-CAPITULO UNO-

Palpaba su cuello tratando de eliminar la fina capa de sudor que se había creado durante la madrugada. El hecho de que no hubiera atado su cabello para la hora de dormir,  codificaba ciertamente para la "lista de cosas que tienes que hacer cuando el calor te ataca"; e incluso en esta temporada de lluvia, aplicaba.

Estaba casi segura de que lograría coger un resfriado si el clima seguía así de loco: por la mañana fresco y en la noche calor; pero no podía culpar al clima de todo... ¿sería que sus hormonas se estaban deteriorando?

Por más que trataba, conciliar el sueño con tanto pensamiento en su basto cerebro era imposible; Sabía que sus maletas estaban ya en orden, y era aún más consciente de que si no dormía ahora, se arrepentiría mas tarde. Después de todo, viajar a otro país por cinco años, sabiendo solo lo básico del idioma, era un tema de frágil interés para ella, capaz de entretener a su mente por lo que restaba de la noche.

En realidad está bien para ella viajar fuera del país (del otro lado del mundo, para ser exactos), lo único de lo cual se lamenta son sus miedos. Porque, ¿quién sabe si va a ser como ella piensa que será? Nadie puede asegurar que todo sea color de rosa, y aquello la aterra.

Sin darse cuenta poco a poco va conciliando el sueño.

El día comenzó como cualquier otro, principalmente porque el despertador no cumplió su objetivo.

Tomo una larga y caliente ducha antes de bajar a la cocina para tomar su desayuno favorito: Roles de canela, y una taza de café (aunque realmente parecía más una taza de leche y azúcar con dos granitos de café).
Pero cuando bajo se llevó un gran descontento al ver que no había ninguna de las dos cosas: ni roles de canela, ni café.

"Cariño entiéndelo, hoy va a ser un día muy ajetreado, y no necesitas ayuda de la cafeína para aumentar los nervios"- se excusó su madre-"además necesitas consumir otra cosa para obtener energía, venga que te prepare plátanos con crema y panquecitos"- bien, ahora sabia porque no había leche; pero por lo menos obtendría unos cuantos panquecitos.

El día pasó demasiado lento para su gusto, despidiéndose de sus amigos y familiares, revisando que no le faltara nada por milésima vez y todo ese tipo de cosas que se hacen cuando viajas 12,052 kilómetros lejos de tu hogar.
Camino al aeropuerto tres horas antes se había asegurado de hacerles saber a sus papás que los quería mucho y que se mantendría sana para continuar con sus estudios y terminar su carrera.

A las 11:00 pm en punto se encontraba más emocionada que nunca subiendo al avión que la llevaría a su nuevo hogar por los próximos 5 años; Seúl-Corea del Sur, por favor dadle una cálida bienvenida a la pequeña Bella.

Eran aproximadamente las 7:00 pm del siguiente día cuando el avión aterrizo exitosamente en el gran aeropuerto de Incheon. Antes de venir acá, se encargó de ver unos cuantos videos donde decían, en pocas palabras, que si no eras cuidadoso, podrías terminar llegando a Narnia en vez de alguna de las puertas de salida.

Con suma lentitud, paseo sus ojos en busca de algún cartel con su nombre o algo parecido; luego recordó que la universidad le había dado la instrucción de tomar algún taxi hasta la dirección del que sería su nuevo hogar: un departamento a las afueras del mero centro de Seúl.

Y aunque estuviera muy cansada se demoró en cuanto salió del aeropuerto admirando todo (aunque no hubiera mucho por allí) para después tomar el taxi.

Cada segundo que pasaba, el miedo abandonaba su ser para ser remplazado con pequeños seres místicos mágicos y musicales, los cuales llamaba parásitos de felicidad; era algo así como las típicas mariposas de emoción.
Para cuando llego a su apartamento el cielo comenzó a oscurecerse por lo que se despidió de aquel amable taxista y se apresuró a subir junto con sus maletas antes de que terminara hecha un cubo de hielo.

Su nuevo hogar se encontraba en un complejo de apartamentos situado en frente de un parque del cual tenía vista desde su ventana; Entro a la recepción donde el casero le dio su llave. Indico al elevador el piso tres y se dirigió un agotada a su cuarto; dejo las maletas botadas en la entrada y exploro su pequeño pero acogedor departamento de tres paredes y un ventanal: Una cocina con lavadora de ropa integrada, un baño completo, una pequeña sala con vista al exterior y su única cama, que para su sorpresa se encontraba lejos de ser el pequeño almohadón que se había imaginado desde un principio.

Por más cansada que estuviera, la emoción era mayor; así que, dejando para el día siguiente el desempaquetar y acomodar de las cosas, saco de su maleta únicamente los objetos de aseo y otro cambio de ropa acompañado de un lindo suéter que, junto con su abrigo, parecían ser una fuente de calor necesaria para sobrevivir a esa noche, si es que planeaba salir hoy mismo. Ahora que lo pensaba, no había sido capaz de comer su desayuno favorito ni nada desde que subió al avión...

El sabor del café que ella ansiaba parecía estar quemándole la lengua. Era uno de esos días que deja de llover para chispear, después vuelve a caer una llovizna y en la noche el mar entero se desborda por los cielos. Dentro de la ducha el agua estaba casi al punto de ebullición, después de todo aún no se acostumbraba al clima frío de Seúl. Esperó un poco más a que la lluvia se calmara un poco y salió en búsqueda de su café.
Dos cuadras más adelante se encontraba él, tratando de buscar inspiración en aquella cafetería acogedora. Acostumbrado ya al clima radical de la ciudad, llevaba solo un suéter y su saco que se encontraba reposando en la silla en frente de él. Ahora más que nunca se sentía solo. ¿Acaso no podían hacer mesas para solo una persona? Diablos, no. Cada que escribía una palabra, terminaba borrándola, como si fuera evidencia de la soledad que lo acompañaba aquella noche.

¿Destino? ¿Casualidad? ¿Coincidencia? ¿Cómo se le podía llamar a eso?

Lo que pasó enseguida ninguno de los dos se lo esperaba.

2 comentarios:

  1. Aunque no me gusta el k-pop, debo decir que se ve interesante, demasiado!!!
    Sigan sigan que a mi me encanto *w* quiero saber que pasará en esa cafetería :o

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  2. Lo amee me gustoo mucho sigan asi :)

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