viernes, 18 de julio de 2014

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~El separador de libros~ Capítulo 2

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Konnichiwa Kanade~desu! este es el segundo capítulo de nuestro fic experimental (?) Me sorprendieron los comentarios de varias de ustedes u.u ¡¿No les gusta el k-pop?! Why?? D:



El joven miraba la hoja con impotencia y frustración, releyó las palabras impresas en esta, antes de volver a arrancar la hoja y lanzarla hacia el cesto de basura –el cual rebosaba ya de bolas de papel-. Para el joven Kyungsoo su actitud derrochadora de papel estaba justificada, según él, ¿a qué maestro se le ocurre poner tal presión sobre su estudiante? “Kyungsoo recuerda, esto puede ser lo único que necesitas obtener para asegurar tu futuro, no lo arruines…” con tan solo esas palabras el profesor había puesto en grandes aprietos al estudiante de la licenciatura de letras.

Golpeó por milésima vez su cabeza con la pluma, tratando de encontrar algo de lo cual escribir; tal vez escribiera la típica historia de amor en el que la chica es una debilucha y el chico un ser casi perfecto, no, eso simplemente no podía hacerlo, para empezar el odiaba ese tipo de dramas; en ese caso tal vez podría escribir sobre un valiente guerrero que sin importar que ganaba todas sus batallas, o tal vez de un médico, un gato, un bebe…. Las ideas seguían surgiendo de la mente del joven sin que lograra decidirse por una. Con un gesto de desesperación se paró y camino hacia la ventana de su habitación, no sin darse cuenta del desastre que estaba hecho el dormitorio, había ropa por todos lados, lo mismo pasaba con las bolas de papel que no había encestado con agilidad, Kyungsoo estaba casi seguro que tardaría por lo menos un día completo en recoger todo ese desastre, suspiró y miró a través de la ventana.

Había gente corriendo, otra caminaba pacíficamente bajo la protección de sus paraguas, Kyungsoo amaba esta época del año le resultaba tranquilo, era costumbre de él salir a pasear por la ciudad y contemplar como las cosas cambiaban bajo un cielo nublado y lloroso; se alejó de la ventana, con el deseo de salir y sentir las gotas de lluvia en su rostro. Y solo era eso, un deseo, él sabía que no podía salir, no con tan importante concurso a la vuelta de la esquina, “¡Vamos, DO Kyungsoo piensa en algo!” se dijo a sí mismo; de pronto, una deliciosa idea surgió en él, “¿Por qué no salir un poco? Llevas más de 2 días aquí encerrado tratando de escribir sin resultado alguno, ve y despéjate un poco, ¿Quién sabe? Tal vez y logres encontrar la magnífica fuente de inspiración que tanto buscas” El joven escritor se levantó con un renovado entusiasmo y se dirigió hacia el baño para tomar una anhelada ducha, ni siquiera recordaba la última vez que había tomado una o cuando fue la última vez que había comido algo realmente, no fideos instantáneos o comida rápida, sino un buen platillo. Terminó de arreglarse, tomó su preciada libreta, su paraguas, y salió a la calle sin saber que muy pronto su vida cambiaria.

~~

Kyungsoo entró en Kammong con una gran sonrisa en el rostro, hacía tiempo que no se sentía tan vivo, saludó a la dueña del local y a su amigo Kai, el cual se encontraba detrás del mostrador atendiendo o mejor dicho “flirteando” con un par de chicas, levantó a la mano en su dirección ocultando una sonrisa, el escritor ya había perdido la cuenta de cuantas veces había visto a su mejor amigo haciendo eso…una idea surgió nuevamente en su cabeza, escribiría a cerca de un playboy el cuan sentó cabeza al encontrar a… el joven volvió a descartar la idea nuevamente mientras se sentaba al lado de una ventana y observaba minuciosamente las personas del exterior

-¿lo de siempre?- preguntó la joven dueña al tiempo que llamaba la atención del chico despeinándole un poco el cabello

-Por favor y algo de comer –respondió el interludido con una mueca tras la acción de la chica

-¿Qué se le antoja al pequeño hobbit?- se burló ella

-Vamos Hwa Young, ¿Cuándo vas a dejar de decirme así?- se quejó el chico

-mmm…cuando dejes de ser pequeño….

-Hola D.O –habló de pronto una voz masculina, era Kim JongIn, conocido como Kai, su mejor amigo- ¿Cómo has estado? Hace tiempo que no te veía…oh noona podrías dejar de molestar a hobbit hyung

-Kai!¿podrías dejar de….

Fue en ese momento en que la vio, en ese instante Kyungsoo sintió que su mundo daba un giro de 180 grados frente a la hermosa joven que ingresaba al café, fue entonces cuando decidió lo escribiría. Sin prestar atención a las palabras de su amigo y su hermana, D.O se dirigió a la chica que se encontraba esperando en la recepción del local

-Hola! ¿Puedo escribir un libro basado en ti? –preguntó el joven sin tener en cuenta que era la primera vez que la veía. El desconcierto se mostró inmediatamente en el rostro de la chica, no entendía nada, ¿Por qué de pronto un guapo y lindo coreano le había hablado?

-lo…lo siento- le respondió la chica- No…No enti…entiendo? – La nerviosa señorita comenzó a indagar en su mente en busca de alguna frase memorizada que la ayudara a salir de la extraña situación en la que se encontraba- No se…hablar…co…coreano… ¿sabe hablar…ingures?

-¿ingures?… ¿ingles?- No fue hasta ese momento en el que Kyungsoo se dio cuenta que la chica era extranjera y muy pronto su espontanea valentía se esfumó­; si, fue una valentía espontanea, tal vez su amigo era todo un casanova, pero él, Kyungsoo era el tipo de chico que se dejaba mover por los demás en innumerables ocasiones y que prefería los libros que a las personas en muchos otros momentos; por lo tanto, cuando por fin se dio cuenta de la realidad de la escena en la que se encontraba el nerviosismo se hizo presente- No… I can´t…- un silencio, no incomodo, se hizo presente entre los dos

-¡Hello!- HwaYoung apareció y pronto comenzó una conversación con la joven, llevándola a la mesa que se encontraba frente a la que hasta hace un tiempo estaba sentado el escritor, el universitario no dejaba de observarla desde su posición en la entrada del local, sin embargo un rugido de su estómago lo hizo volver parcialmente a la realidad, provocando una traviesa risa

-¿Qué le ha pasado a mi amigo?- preguntó una voz a su espalda, volteó y se encontró a Kai con una sonrisa coqueta

-¿eh?

-Realmente te gustó- dijo dándole un codazo en las costillas- debí haberlo grabado, y así me hubiera podido burlar una temporada

-¿tan mal me vi?- él estaba preocupado por saber si se había visto como un acosador o algo así

-No, la verdad no, es solo que…inclusive yo jamás hubiera hecho algo así; digo fue algo como…- su amigo hizo una mueca al no encontrar las palabras correctas para describir la situación. Kim JongIn conocía a Do kyungSoo de toda la vida, y sabía que esa no era la actitud del chico, es más jamás lo había visto hablar así con una chica que no conociera de hace tiempo, él sabía que su amigo había quedado totalmente encantado con la chica; D.O era alguien a quien podía leer con facilidad, además había usado la misma frase que había usado con él hace tiempo

*~Flash Back~*

El pequeño JongIn de tan solo 9 años, estaba sentado en la acera esperando a su madre después de la típica jornada escolar mientras jugaba con una pelota, de pronto esta cayó de sus manos y rodó a los pies del niño que se encontraba a pocos metros, JongIn suspiró al ver a su compañero de clases que volteaba a todos lados en busca del propietario de la pelota en vano; era kyungSoo, el hijo de una de las mejores amigas de su madre, siempre lo invitaba a sus fiestas, sin embargo eran contadas las veces las cuales había hablado con él, el chico en cuestión era un rarito de los libros, cuadernos y lápices jamás lo había visto sin alguno de estos accesorios – incluso ahora, entre sus manos sostenía uno de estos—JongIn nunca había intentado socializar, as por falta de interés era miedo lo que evitaba que hablara con él, siempre había tenido la curiosidad por saber que era lo que escribía o leía con tanto afán o tan solo hablar con él de cualquier trivialidad; el chico volvió a suspirar y movió la mano en dirección de kyungSoo, el otro niño tomó la pelota entre sus manos y se le acercó lentamente al otro infante

-aquí tiene su pelota, Kim JongIn –le dijo el chico

-Hola…- contestó el otro –y gracias…-kyungSoo asintió y se dio la vuelta dispuesto a irse; nuevamente JongIn suspiró, siempre era igual, tan…tan extraño, Do KyungSoo realmente era peculiar empezando por su forma de hablar era demasiado…madura, cosa que intimidaba a JongIn y en realidad a cualquier otro niño de la clase; fue entonces cuando se dio cuenta de que jamás había visto que kyungSoo se relacionara con alguien, es mas ¿tenía amigos? JongIn estaba tan concentrado que no se percató de que kyungSoo volvía a detenerse a su lado.

Do KyungSoo tenía algunos problemas para socializar con los niños de su edad, su gran afición por los libros le había proporcionado un léxico avanzado para su edad, causa que lo había llevado a aislarse de los demás, sin embargo al chico no podía importarle menos de lo que ya le importaba, él estaba bien solo, bueno…tal vez no tanto, existían ciertas ocasiones en las que él deseaba un amigo, alguien como JongIn, para el pequeño, JongIn era alguien que se puede llamar “genial”, lo admiraba, se llevaba bien con todo el salón e inclusive tenía amigos en otros grados y lo mejor de todo era que no lo trataba como un espécimen extraño, las pocas veces que había hablado con él (que eran pocas) lo trató de la misma manera que al resto de sus amigos y para kyungSoo eso significaba mucho.

Cuando JongIn se percató de la presencia del otro, se sorprendió mucho en un principio, sin embargo pronto se repuso, pensado que algo urgente debía de pasar para que su compañero se le acercara voluntariamente.

-¿Qué sucede? – le preguntó lo más amigable posible

-…- JongIn se dio cuenta de que kyungSoo actuaba de manera insólita, más de lo normal, y eso le preocupó

-¿te han molestado? ¿Te sientes mal? ¿Te duele el estómago? Ven vamos a la enferme…

-No es eso –La firme voz de kyungSoo calló abruptamente a JongIn, tal vez el chico fuera más sociable que el otro pero la confianza que denotaba la voz del excéntrico era realmente impactante- Es solo que yo quería…

-¿querías? –continuó el otro chico por el repentino silencio de kyungSoo

-quería preguntarle –kyungSoo tomó aire y preguntó- ¿puedo escribir una historia sobre usted?- la pregunta no pudo tomar más desprevenido a JongIn, que se quedó mudo al no saber qué decir, porque ¡vamos! No es algo que te pregunten normalmente; tal silencio kyungSoo lo malinterpretó- ya veo…yo siento haberle incomodado con esto Kim JongIn, que le vaya bien, adiós- kyungSoo comenzó a alejarse lentamente, regañándose mentalmente por sus deseos; pero bueno no era algo malo ¿o si? El solo quería tener algo que le recordara a JongIn; siempre hacia eso, cuando conocía a alguien que causaba admiración en él se aseguraba de mantenerlo plasmado en su memoria a través de sus escritos así que…

-¡Oye! ¡Do kyungSoo, ¿A dónde vas?! – Le gritó JongIn a tiempo que lo alcanzaba –no me dejaste responder

-¿eh?

-Me preguntaste si podías escribir sobre mi ¿verdad? – El niño asintió- y… ¿Qué escribirás? –pregunto el chico aún más entusiasta y curioso, tal vez al fin podría saber lo que tenía en esa libreta que jamás soltaba

-aun no lo sé, tal vez un cuento

-un cuento…eh~…y ¿lo podre leer?

-¡NO! Definitivamente no- respondió inmediatamente

-¿por qué? Yo quiero leerlo, ¡si va a ser sobre mí!

-Jamás he dejado que alguien lea lo que escribo así que…

-¡kyungSoo! –llamó una voz femenina a lo lejos

-¡oh! Es mi mamá, hasta mañana Kim JongIn –se despidió mientras se dirigía a su madre

-hasta mañana kyungSoo –lo despidió el otro, mientras esperaba ansiosamente el día de mañana

Definitivamente el ser puntual no era el fuerte de JongIn aunque esa mañana se había despertado realmente temprano, en esos momentos corría lo más rápido que su cuerpo le permitía para no llegar tarde. Cuando logro entrar en el salón el timbre comenzaba a sonar indicando el inicio de la jornada escolar de ese día, por lo que solo pudo mirar en dirección de kyungSoo mientras se dirigía a su asiento, e inmediatamente su curiosidad se renovó con fuerza al notar que el excéntrico chico estaba escribiendo en su enigmática libreta. Al fin llegó la hora del almuerzo, y con eso el fin de la curiosidad del chico

-JongIn ¿vamos a donde siempre? –le preguntó SeHun

-hoy no, voy a estar con kyungSoo, pueden irse –se acercó silenciosamente a su compañero que escribía con ímpetu en el cuaderno

Finalmente la historia estaba tomando forma, después de una tarde completa de borradores esa mañana había dado con la historia perfecta para Kim JongIn, su inspiración era inmensa esa mañana, ¿comer? A quien le importa comer, estaba por llegar al climax de la historia, después comería; ahora él debía de…súbitamente la libreta desapareció.

-¡Devuélvamela! –Le gritó desesperado y avergonzado a Kim JongIn que leía lo que recientemente había escrito –no lo lea ¡por favor!

-¿Por qué? –le cuestiono sin dejar de leer

-no soy bueno

-¡Oh, vamos! KyungSoo no trates de ser modesto, SeHun ven aquí –le pidió a su amigo que se encontraba observando la escena con curiosidad –lee esto y dime qué opinas - pasaron varios minutos mientras el niño leía

-es genial –opinó al terminar la lectura

-lo sé, es fantástico

-¿Quién lo escribió?- estaba casi seguro de que había sido Do kyungSoo pero prefería que le confirmaran su suposición

-kyungSoo –respondió JongIn orgulloso, como si fuera el padre de este

-Oh SeHun, me podría regresar mi libreta, por favor –le suplico kyungSoo con el rostro de mil tonalidades y en cuanto la recuperó la abrazó como si su vida dependiera de ello

-Es increíble, como puedes decir que eres malo en esto –lo halagaba SeHun a lo que el pequeño escritor negaba con fuerza

En realidad kyungSoo era talentoso, pero para él las palabras que escribía no eran buenas; era algo de esperase pues al aislarse de los demás su autoestima había sido construida a partir de su familia y los diversos comentarios que escuchaba a su alrededor, y a decir verdad palabras como “Raro” “friki”, entre otras no son cosas que ayuden a elevar al forma en que te ves; así que, aunque los chicos a sus alrededor le temieran por su aparente actitud fría, era en realidad la forma en que la inseguridad de Do kyungSoo se mostraba, pero eso estaba a pocos minutos de cambiar…

-mmm…dijiste que escribirías sobre mí, pero el personaje principal se llama Kai, ¿Quién es Kai?

-la historia está basada en usted, Kim JongIn, pero sería extraño usar su nombre real, por lo tanto puse Kai

-¿y por qué Kai?

-simplemente se me ocurrió, me gustó y lo puse; no es algo en lo que pensara mucho –y eso decía, aunque en realidad el día de ayer hubiera gastado 2 horas pensado en el mejor nombre para el protagonista de su historia

-Kai…me gusta, es un buen nombre –dijo JongIn entusiasmado – bien, SeHun desde ahora son Kai

-¿Kai? –Repitió el interludido con incredulidad – y entonces yo soy…no se me ocurre un buen sobrenombre

-D.O ¿tienes una buena idea? –pregunto el ahora proclamado Kai

-¿D.O?

-Si desde ahora yo soy Kai, tu D.O y SeHun, SeHun es… ¡El cejas!

-¡Oh NO! Eso sí que no, es ridículo

-¿Tehun? Está bien eso no, en ese caso: Yehet…tranquilo era broma – exclamo al ver la cara de su amigo

-¿Qué opinan de 
hwindung-i? –dijo kyungSoo inseguro

-
hwindung-i me gusta –respondió SeHun sonriendo

-Bueno, Yo soy Kim JongIn, ahora Kai, 9 años, cuento con ustedes desde ahora –los otros dos niños se quedaron desconcertados ante tan repentina presentación, sin embargo SeHun entendió el significado de tal acción y pronto salió de su trance y continuó.

-Yo soy Oh SeHun pero me pueden decir 
hwindung-i, tengo 8, espero que nos llevemos bien desde ahora hyungs

Hubo un pequeño silencio expectativo por parte de los dos infantes, pero al darse cuenta de que el otro chico no vociferaba palabra alguna se desilusionaron; ambos habían esperado que el escritor les abriera su corazón, pero no se veían señales de que algo así fuera a suceder, por consecuente comenzaron a creer que era mejor dejarle solo y…

-¿Por qué? –la voz del pequeño escritor sonó en ese silencio, era una voz cargada de inseguridad e incredulidad, totalmente distinta a la voz al que estaban acostumbrados a oír por parte de su compañero.

-¿Por qué?- repitió SeHun sin entender -¿a qué te refieres D.O?

-¿Por…por qué son amigables conmigo? Soy raro y casi nunca hablo con ustedes…-la voz de kyungSoo se quebró y las lágrimas cristalinas brotaron, cristalinas, por sus mejillas –Nunca he tenido amigos, amigos de verdad, así que no sé cómo se comportan los amigos, pero su compañía me da esa sensación ¿Cómo chicos como ustedes se acercarían a alguien como yo? ¿Por qué querer ser amigo mío?

Ante tales palabras el corazón de los otros dos se sintió oprimido, no se dieron cuenta cuando y como pero en ese momento el tiempo dio la impresión de detenerse para grabar ese lindo momento, el momento de una amistad de por vida, el momento en que dos amables chicos abrazaban a uno más pequeño mientras las lágrimas fluían por sus inocentes caras, consolándose unos a otros. Los minutos siguieron su curso y las risas no se hicieron esperar.

-D.O, vamos tú no eres raro, eres sorprendente, y creme que ser tus amigos es algo increíble

-Estoy completamente de acuerdo con 
hwindung-i, y te diré un secreto muchos del salón realmente quieren ser tus amigos, pero les das miedo

-Cierto, cierto, Kai y yo también queríamos ser tus amigos

-Kai, 
hwindung-i, Gracias

-Comencemos de nuevo, yo soy Kai

-
hwindung-i

- Mi nombre es Do kyungSoo, tengo 9 años de edad, me pueden decir D.O, cuento con ustedes de ahora en adelante…y…y si aunque llegara el día en que ustedes me odien yo los considerare parte de mi familia, realmente gracias.

-De nada D.O, jamás nos aburriremos de ti, así que no te preocupes

-Una cosa más…

-¿Qué es lo que le preocupa, Kai?

-¡Prohibido las formalidades! De ahora en adelante

-de acuerdo – respondió SeHun tratando de ocultar la sonrisa que trataba de salir, eso era más que obvio que iba dirigido para su nuevo amigo

-Como uste….- y D.O calló a mitad de la frase al notar las miradas de los otros dos- lo siento, entendido- y todos comenzaron a reír por su respuesta- creo que tardare un poco en acostumbrarme a hablar de esta manera

-No te preocupes tenemos tiempo- y volvieron a reír

*Fin Flas Back~*

Kai volvió a reír, reamente había sido difícil para él y SeHun hacer que kyungSoo hablara con normalidad con ellos aunque al final lo habían logrado

-Entonces… ¿Cómo te ha ido? Hace tiempo que no venias, ¿has hecho algún progreso en tu trabajo?

-No realmente –D.O hizo una mueca- es más difícil de lo que parece, además no había encontrado una buena idea para escribir por lo que…

-¿habías? Eso quiere decir que ya tienes la idea que vas a utilizar

-Si – y suspiró con alivio- al fin he encontrado la idea perfecta

-eso es bueno, en un momento vuelvo con tu orden, hobbit hyung

-¡oye!

Era imposible lidiar con Kai en todo momento, y eso D.O lo sabía bien, por lo tanto dejó ir el comentario con el ridículo apodo y abrió su libreta, esta vez seguro lograría completar su sueño…y entonces comenzó a escribir:


Nada en este mundo es coincidencia, eso solo lo inevitable;
Eso es algo que creo y sé que el conocerte era algo que estaba predestinado,
SI, no fue coincidencia conocernos ese día, era algo fuera de nuestras manos,
Era algo que tarde o temprano sucedería…



~Fin segundo capítulo~

¿que les pareció? estoy intentado usa mas sinónimos para evitar las repeticiones de palabras en algunos casos, espero que les agrade 

P.D: hwindung-i significa cachorro blanco xD

2 comentarios:

  1. Se me hacen difícil leer los nombres y después el apodo, pero lo lograré leer :') XD
    ¿Por qué no el K-Pop? Es difícil, creo que veo muy occidentalizada su música pero no sé muy bien el porque .__. aunque hay algunas canciones que me gustan pero no las escucho mucho xD
    PD: Contii onegaii esta muy bueno el fic!!! :3

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  2. A mi si me gusta el kpop, pero no me gusta EXO ^^'

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