martes, 17 de abril de 2012

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Capitulo 4

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Claves extra
(19) tu correo
(20) Tu numero de teléfono
(21) Un apodo que te guste
(22) Nombre de la mamá de (6)

(3) rápidamente, se dirigió a nosotros y rompió nuestro abrazo, se notaba la ira en su rostro pero no entendí porque, comenzaba a creer que la tonta era yo.

-¿Quién es él?- dijo mientras lo fulminaba con la mirada.


-Nakajima Kento, un placer conocerte- dijo haciendo una reverencia.

-No tanto, de hecho- dijo en voz muy baja pero lo alcance a escuchar.


 Lo golpee con mi brazo discreta y suavemente para indicarle que se calmara o que ya era suficiente pero…  no sé cómo lo interpretó.

-¿Tu… tu eres…?- comenzó a decir Kento sorprendido.

- Si, (2) (3)- lo corto arrogante, esa actitud no era nada normal en él.

-¡Es… wow, es un honor conocerte!- le extendió la mano y (3) la estrecho de mala gana.

-Haaaa, que bien Nakajima.

-Llámame Kento por favor.

-No quiero.


Ese comentario nos desconcertó a mí y a Kento, (3) nunca se comportaba así, estaba comenzando a molestarme.

-Lo siento, no quería ofenderte- dijo Kento, siempre era muy amable.

-aaah, descuida… no podrías ofenderme aunque esa fuera tu intención.

-¿Disculpa?- intervine yo.

-¿Qué?- dijo mientras dirigía su mirada hacia mí, aun de superioridad.

-¿Por qué Kento no podría ofenderte?

-Porque tipos como él no me ofenden, de hecho me dan risa.

-¿Tipos como él?

-Sí, chicos que abrazan a chicas que no conocen, desesperados- (3) estaba… ¿celoso?

-¿Quién dice que no lo conozco?

-(1)… ¿Lo conoces?

-¿Te interesa?-lo reté y con eso se quedo callado unos momentos

-(1)… ¿Cómo conoces a (2)?- dijo Kento que, hasta entonces, estuvo en silencio viendo nuestra discusión.

-Estamos en el mismo instituto, de hecho… (3) es mi… amigo.

-¿No era (4) ?

-Mi mejor amigo hombre- dije y Kento se puso triste- ¿Qué pasa?

-¿Él es tu mejor amigo? Creía que era yo- dijo casi en un susurro.


Yo solo sonreí un poco y lo mire, estaba triste.

-Eres un gran amigo, Kento.

-Pero no “el mejor”- cuando Kento dijo eso (3) sonrió con suficiencia, comenzaba a desesperarme.

-Ese soy yo- intervino (3).

-Lo siento- Kento hiso otra reverencia,  era tan lindo y amable.

-No tienes porque disculparte con él, no has hecho nada que” lo pueda ofender” -  le puse la mano en el hombro a Kento y él me volvió a abrazar.

-Suéltala- dijo (3) aun más molesto, si es que eso era posible.


Kento lo ignoro y me susurro al oído “Le gustas… te ayudare”, obviamente me sonroje y después de uno o dos minutos me soltó.

-¿Terminaron?- dijo (3) sin calmarse.

-¿Enserio te importa?- lo rete.

-Claro que si… - dijo en voz baja- ¿Qué le pasa a Nakajima?

-¿Qué?

-Sí, ¿Por qué no habla más que para pedir perdón?

-Porque es educado, no como tú. (Pensamiento de (3): eso me dolió… y mucho)

-Vámonos (1)- dijo (3) de repente y me tomo de la mano.

-¿Ya se tienen que ir?- me pregunto triste Kento.

-No lo sé Kento…

-¡Casi lo olvidaba! ¿Me… me podrías dar el numero de tu celular (1)?, ahora que te volví a encontrar… no 
quiero dejar de verte, aunque tenga tu (19), casi nunca te conectas.


Eso me tomo por sorpresa pero, de cualquier modo, yo quería que siguiéramos en contacto, no quería volver a olvidarme de mi amigo.

-Claro, es:  (20) y… casi no me conecto porque… bueno, es complicado. (por pasármela con (3) que complicado ¬-¬ )

-O… ok, te hablo después, adiós (21).

-Hace tiempo que no me llamabas así.

-¿ (21)?- pregunto (3), por un segundo olvide que estaba ahí.

-Es que… él solía decirme así, yo era su (21) y el era mi pequeño.

-¿Pequeño?- pregunto sarcástico.

-Siempre fue muy inmaduro, por eso.

-¡Hey no es cierto!- prácticamente grito porque (3) y yo estábamos caminando inconscientemente a la salida.

-¡Adiós pequeño!


Caminamos en silencio un par de cuadras, el ambiente aun estaba tenso y yo… me sentía como si hubiera hecho algo terrible, pero ¿Qué podría haber hecho?, solo salude a un viejo amigo, mi estomago gruño en ese momento, recordé que salimos del lugar sin haber comido.

-¿Tienes hambre?- pregunte rompiendo el silencio entre nosotros

-No.

-¿Qué te pasa?- dije preocupada, jamás me había dicho un “no” tan grosero.

-¿Y aun lo preguntas? ¿No sabes qué hiciste?

-Hablar con un amigo.

-No solo fue “Hablar”- dijo tratando de imitar mi voz

-Cierto… también le di un abrazo

-¡Exacto!- dijo de nuevo arrogante

-¿Tienes algún problema?

-¡Sí! … ¿Te… gusta?

-¡No!,  es solo mi amigo ¿No puedo tener amigos?

-¡Puedes ser amiga de los gays y de los feos!

-¿Qué? Soy amiga de los miembros de (5) Y ninguno es feo, tampoco gay- “eso espero”, pensé.

-Hay una diferencia… ¡a ellos los conozco!

-¿Y?

-No sé cómo piensa Kento.

-Pero… a ti también te abrazo, los dos son mis amigos.

Se quedo callado un momento, solo me miraba.

-Entonces…pruébalo.

-¿Co…?- no pude terminar mi pregunta porque el ya había recorrido el espacio entre nosotros y me abrazo fuertemente pero tierno a la vez, intenté deshacer el abrazo porque me sentía muy nerviosa… pero no me soltó.

-Quédate así, solo un momento… por favor- después de dudar un poco le devolví el abrazo y él me junto 
más a su cuerpo…


No fue solo un momento, de hecho teníamos tanto tiempo abrazados que no recordaba cuanto era, literalmente pero no podía evitar que mi corazón latiera tan rápido y fuerte, tanto que (3) lo pudo haber escuchado.

“¡OH POR DIOS ES (2) (3)!”- gritaron varias chicas, (3) deshizo el abrazo pero rápidamente tomo mi mano.

-¿Lista para correr?

-Vamos- dije mientras la multitud de japonesas comenzaban a correr detrás él…detrás  de nosotros.


Estuvimos corriendo por mucho tiempo, varias veces estuvimos a punto de caer y casi no podíamos respirar, por suerte las perdimos después de varias calles, estábamos en un lugar que yo conocía muy bien…

-Llegamos a tu casa- dijo (3) jadeando e inclinándose un poco, tomando sus rodillas para recuperar el aire.

-No es mía, es de (6)- dije mientas recuperaba el aliento.

-Da igual, vives ahí.

-Bueno… ¿Vamos a entrar?

-¿Tenemos otra opción?- pregunto sarcástico y señalo la calle, las chicas, que “habíamos perdido” lo estaban buscando, gritaban “(3), ¿Dónde estás?” “(3) ¡Ven aquí!” y otras cosas que no eran exactamente apropiadas para decirlas en la calle, me quede traumada.

-Vamos- dije y saque la llave de mi bolso, olvide que la tenía, abrí la puerta y la madre de (6) , (22)  estaba sentada en el sillón principal con un tipo que jamás había visto, el cuarto de la semana.

-¿Quién es? Haaa  ¡Hola (1) y… ¿(3)?!

-Hola (2) y hola…- dijo (3) haciendo una reverencia y mirando al tipo.

-Su amigo- respondió ella.

-Hola- dije yo- Lamento no haber llegado a dormir ayer, puedo explicarlo

-No te preocupes, pero luego me contaras toooodo- dijo (22) guiñándome un ojo, sinceramente me 
asuste.-Vamos a mi habitación, mucho gusto señor.

-Eso fue un poco raro- dijo (3) cuando ya estábamos subiendo la escalera.

-Ni que lo digas.


Entramos a mi cuarto y por suerte (6) no estaba, no quería un problema más u otro interrogatorio.

-Siéntate, regreso en un momento- dije y entre al baño, necesitaba verme en algún espejo, no me veía 
taaaan mal pero aproveché y me cepille el cabello.

-Tienes que contarme- dijo (3) ansioso justo cuando salí del baño.

-¿Sobre qué?- dije haciéndome la sorprendida, pero yo sabía de que quería hablar.

-De Kento- dijo serio.

-¿Qué quieres saber?- dije mientras me sentaba en mi cama.

-Todo.

-Comienza a preguntar.

-¿Dónde lo conociste?- se sentó a mi lado, (muuuuy cerca ^o^)

-En (7)

-Pero él es japonés- dijo con cara de ¿crees que soy estúpido?

-Ya lo sé, en (7) tenemos una especie de fiesta donde siempre el gobierno invita a un país y ese año fue 
Japón, ahí lo conocí. [de hecho en mi país (especifico mi estado) si se hace eso (solo que no vienen los johnnys T·T)]

-¿Enserio?

-Si

-¡Ya recuerdo!, queríamos ir pero Johnny no nos dejo, teníamos una presentación- (pensamiento de (3): si hubiera ido te habría conocido antes que él ¿es posible odiar a un tipo que acabas de conocer? Pero se veían tan cercanos…)
(Pensamiento de la autora: ojala sea real!!!!!!!!!!!!!!!!)

-Deberían de haber ido.

-¿Cómo lo conociste?

-Mis padres son… personas muy importantes en (7) y ellos tenían que recibir a la familia de Kento porque son muy importantes aquí en Japón.

-¿Realmente? No te creo.

-¿Porque?

-Si son tan importantes ¿Por qué Kento trabaja en un restaurant de comida rápida?

-Es otra historia… no te la puedo decir, me dijo que no se lo contara a nadie, se podría decir que es entre él y yo.
(Pensamiento de (3): realmente duele mucho cuando la persona que más quiero tiene secretos conmigo…)

-… continuare preguntando- dijo con mucha tristeza repentinamente ¿Qué estaría pensando?

-Bien, continúa.

-¿Por qué son amigos?

-Tenemos muchas cosas en común y es el chico más tierno del mundo.
(Pensamiento de (3): otro golpe directo al corazón)

-¿Cómo se hicieron amigos?

-¿Qué tal si te cuento toda la historia en lugar de este interrogatorio?

-Vale.

-Bien, todo comenzó el día de la inauguración, Kento y yo teníamos que ir juntos porque nuestros padres 
eran los que cortarían el listón, él me propuso escaparnos un rato porque era muy aburrida la ceremonia, yo acepte.

Salimos sin que nadie nos viera y entramos al primer lugar que encontramos, para nuestra mala suerte era una fiesta de un instituto de “delincuentes” porque era una de las peores secundarias publicas- (3) me miro confundido- en mi país algunas escuelas públicas son muy malas y algunas personas son muy vulgares;  nos colamos en un juego que llaman “la botella de besos” pero era asqueroso así que salimos…
Un tipo nos siguió y comenzó a decirme cosas… raras, Kento me defendió, ahí se volvió mi mejor amigo.
Después de esa noche, salíamos mucho y pasábamos casi todo el tiempo juntos, éramos inseparables, literalmente; algunas veces se quedaba en mi casa a dormir- (3) me miro sorprendido- Jamás paso nada, ¿Por qué crees que le digo pequeño?, es el chico más tierno del mundo, pero jamás me gusto, alguna vez casi nos besamos pero…


-¿QUE? ¡¿SE BESARÓN?!

-No, casi, pero no tuvo importancia, fue como una broma a nuestros padres de  hecho fue muy gracioso ver sus caras… bueno, como decía, Kento siempre me defendía y me cuidaba pero tenía que regresar a Japón, no te mentiré (3), realmente fue muy triste y llore.

-¿Él te hiso sufrir?

-No, él no, pero me dolió su partida, era como mi hermano ya lo dije muchas veces, siempre me abrazaba y…

-Por eso lo reconociste cuando te abrazo- esa fue mas una afirmación que una pregunta.

-Se podría decir que sí.


Nos quedamos en silencio unos minutos, que para mi parecían horas, él me miraba como si yo hubiera hecho algo malo, y de hecho me sentía de ese modo, era estúpido pensar que, si abrazaba a un amigo era como traicionarlo, porque (3) y yo no éramos más que amigos… entonces ¿Por qué me sentía de ese modo?

-¿Lo quieres más que a mí?- dijo de repente y yo me sorprendí mucho.

-Yo…



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3 comentarios:

  1. Uaaaaaaaa *.* Conti, conti!! Que como yo no descubra pronto lo que sigue me va a dar algo!!! >.<

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  2. holisssssssssss, me encanta este fic, pero , me podrias decir quien es (21) y (22), porfissss (^.^)b

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  3. Anonimo: Ya arregle el problema las claves estan al principio del capitulo

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