jueves, 15 de agosto de 2013

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Secuestrada

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Konnichiwa kanade~desu gomen ne! por no haber actualizado antes es solo que he entrado a la preparatoria y no me había estabilizado por la vacaciones je je pero aquí les tengo un capitulo de secuestrada espero que les guste

Capitulo 12

Atención: Contiene Lemon



(1) tu nombre

(2) el apellido de tu Johnny

(3) el nombre de tu Johnny



- Cuéntame de ti. – le dijo ella. Arropando la taza de café caliente entre sus manos. Subió la manta hasta sus brazos.
- No (1)… - negó con la cabeza mientras reía.

- ¿Por qué no? No eres el único que ha hecho cosas malas en el mundo… - (1) puso los ojos en blanco. Y él deseo tanto besarla en ese momento. Se veía tan bonita cuando era así de inocente con él.

- No. – la miró a los ojos. – mi vida está llena de problemas… ¿vale? Porque no mejor…me cuentas de ti.

- Mi vida está llena de cosas aburridas. – (1) se inclinó para tomar su taza de café.

- Cuéntamelas.

- Sí, claro… no creo que te guste escuchar las cosas aburridas de una tonta como yo…

- No digas eso. Me importa todo.

- ¿Todo de mí?
'Absolutamente todo'

- Sí… - susurró él.

(1) enrojeció, aunque no mucho.

- Bueno… iba a graduarme… - encogió los hombros, bajando la mirada y abriendo un poco los ojos.

- No digas iba…

- Es que tendría que a verme graduado ya… pero…

- Te voy a dejar libre. – le dijo él. Aunque algo por dentro le golpeaba el alma. ¿Así se siente esto? (1) bajó la mirada. Inquieta. Tenía que decirle algo. Ahora. O nunca más tendría la oportunidad.

- (3) …

- ¿Sí?

- ¿Qué harás después de esto?

Él se quedó callado. Sencillo, entregaré el dinero a las personas que me convocaron para secuestrarte. Y luego… me olvidaría de todo esto. Sencillo…

- Viajaré.

- ¿A dónde?

(2) permaneció callado de nuevo.

- Si puedo saberlo…

- Que se yo, aún no lo he pensado.

- Ah… - (1) dejó la taza de café sobre la pequeña mesita en frente del diván. Aquel diván… recordó un pequeño fragmente de la otra noche. Aquella donde habían… - quiero decirte algo… - las manos empezaron a humedecerles. Estaba nerviosa. ¿Por qué? Ya no lo entendía. O tal vez sí. Pero no quería admitirlo.

- ¿Qué? – él se acercó al cuerpo de (1), le acarició un muslo. Ella tragó saliva.

- No sé… es que…

- Dime…

- Te vas burlas de mí…

- No lo haría.

- Sí, lo harías…

- Vamos…

Ella respiró hondo. Dándose ánimos por sí sola. Aquello que le diría lo había tenido pensado desde aquel momento…donde había sentido más que solo atracción física. Aquello que tenía guardado dentro, pero no lo quería sacar, no quería mientras se tratara de un hombre como él, que parecía tener pocos sentimientos.

- Quiero irme contigo. —

Él reaccionó ante sus palabras. No podía creerse lo que acaba de escuchar… la misma (1) pidiéndole que la llevara a donde él fuera a parar.

- ¿Qué? – preguntó.

- Quiero ir contigo… - volvió a repetirle ella. También se le acercó. El pulso de (2) empezó a acelerarse, dándose cuenta de que solo se ponía de esa forma cada vez que (1) solía acercarse. – es lo único que pido.

- ¿Te has puesto a pensar en lo que sería eso, (1)? – le preguntó él. (1) bajó la cabeza. – joder…yo no tengo las comodidades que tú tienes, a esas que estás acostumbrada a vivir. – ahora volvió a subir su mirada. – no tienes idea de las cosas que tengo que pasar, cosas que no estarías dispuesta a vivir…

- Tú que sabes.

- Lo sé por que hasta yo mismo me arrepiento de ser quién soy. – la miró a los ojos. Se dio cuenta de que no pararía hasta convencerlo, por lo que él tendría que actuar primero. – si te dijera…al menos una cosa de las que he hecho.

- Dímelas. No te juzgaría.

- Eso lo dices ahora… - (3) intentó ponerse de pie, pero las manos de (1) lo obligaron a sentarse de nuevo.

- Si te he pedido que me lleves contigo es por que sé a lo que me estoy enfrentando.

- No, no lo sabes.
- Entonces déjame probar… - le acarició los brazos, desnudos por no traer ninguna camiseta puesta. Sus músculos se tensaron al sentir las tibias manos de (1) acariciarle la piel. Al verlo sentado, decidió sentarse sobre sus piernas, el chico la miró. Que hermosa era. Le acarició la cintura al tenerla frente a él. Las piernas de (1) se acomodaron a los costados.
- Tú… tú no sabes lo que sería… vivir con alguien como yo.
- He vivido contigo todo este tiempo.
- Sería diferente…
- ¿Por qué?
- He hecho muchas cosas malas (1). Siempre he sido así. Jamás me perdonaría hacerte algo malo. No… no podría vivir con alguien como tú…
- ¿Tan inocente? – ella se inclinó para besarle la boca, (3) le correspondió el beso; Un beso pequeño, Sencillo, Ahora él le apretó la cintura con sus brazos.

- Tan pura… - admitió. – tienes tantos planes…tantas metas y yo…

- Déjame ir contigo un tiempo… - le pidió ella, una vez más. Acariciando su cuello, sus ojos penetraron los de (2).
- ¿Por qué?
- ¿Por qué, qué?
- ¿Por qué quieres venir conmigo? – preguntó él. Deseoso. Deseoso de escuchar las palabras que ella le diría después. Necesitaba escucharla hablar sobre sus sentimientos. Que le dijera todo lo que sentía por él.
- Contigo soy diferente… - le confesó ella. – y quiero sentirme así por mucho tiempo más…

(2) le apretó las caderas, ahora apoderándose de todo su cuerpo. La cargó suavemente, sin esfuerzo alguno, para acostarla sobre el diván. La desnudó. Amaba tanto hacerlo. Hacérselo a ella. Quitarle la ropa con tanto deseo. Quitársela toda hasta verla desnuda como hace unas horas. Era preciosa. Y no podía dejar de admitir las enormes ganas que aún tenía por hacerla llegar, (1) se encargó de bajarle los pantalones con los pies, rozando en incontables ocasiones el miembro del chico el cual se acostó sobre (1).

- ¿Lo sientes? – preguntó él. Su miembro crecía cada vez más, apunto de explotar. Ver a (1) desnuda era mejor que cualquier otra cosa, Lo ponía Extasiado. Empezó a frotar su miembro sobre su feminidad, aún sin contacto interior. (1) relamió los labios.

- Sí, sí… - respondió ella. – más… - pidió ella. Los ojos de (3) se llenaron de placer, lujuria pura.
- ¿Más? – preguntó él, provocándola.
- ¡Sí, más! – respondió (1). A gritos. Él sonrió.

-Te daré más -Y eso fue lo siguiente que hizo, La embistió con fuerza, haciendo que ella gritara del impacto.

- ¡Oh…! Sí…sí… - gimió. Él volvió a salir. Le estaba gustando. Mucho. Muchísimo. Perfecto. Eso nunca fallaba. Volvió a bombearla con fuerza. (1) se agarró de su espalda. El miembro de (2) estaba completamente dentro de ella, que hasta a él le parecía difícil respirar. La escuchó gemir un par de veces más. 'Eso es muñeca, te gusta…te gusta lo sé…' el movimiento se hizo cada vez más rápido. Oh sí. Le gustaba. La agarró de los muslos y se concentró en su siguiente misión.

- Vamos a llegar esta vez, te lo prometo… - susurró él. (1) asintió, aún aturdida. Sintió como él le apretaba las nalgas metiéndose una vez más en su apretado sexo.

- ¡ (3) ! – gritó ahora. Él se excitó aún más al escucharla gritar su nombre. 'Llega nena…vamos, córrete… Córrete para mí'. Quería verla llegar al orgasmo, gritando hasta que la voz se le pusiera ronca. Hasta que no sintiera las caderas.
- Eso es… vamos…córrete muñeca… - penetró su cuerpo, salía y entraba con tanta facilidad. Pronto él sería quién se correría. ¿Y (1)? Joder, lo necesitaba. La presionó más contra él. Mnh…sí, olía a lo lejos lo mojado que estaba haya adentro, su delicioso sexo estaba a punto de correrse. De dárselo todo por fin. Una vez más. La embistió. Ella volvió a gritar, esta vez agitando las caderas para que él la penetrara más y más. Todo con un buen ritmo, mientras él la embestía, (1) levantaba las caderas.
-Córrete.-El fino líquido de (1) le cubrió el miembro de él. Se sintió liberada. Respiró con tranquilidad, mientras él bajaba la rapidez de sus embestidas.- Oh Dios… - susurró ella. A penas con un hilo de voz.
Y él…él solo se dedicó a abrazarla. La apretó fuerte. Había llegado al orgasmo con ella por fin. Involuntariamente le apartó los cabellos de la frente y se la besó. (1) soltó un suspiro. Exhausta. Aquello se había sentido diferente. No sabía por que, pero no había sido un simple polvo más. No había follado a otra más esta vez. Se había sentido diferente. Se había sentido como si en esa historia solo importaran los dos. Solos. Y sin ninguna preocupación. Había sentido y escuchado cada gemido de ella, cada palabra, cada respiración, cada caricia… aquella noche había sentido algo más. Nunca había llegado al orgasmo con una mujer de esa forma. Nunca lo había entregado todo como en ese noche. Nunca le había entregado todo a una mujer. A nadie. Y es que nunca había sentido esa necesidad de tener a alguien consigo todo el tiempo, porque nunca había sentido que necesitaba de una persona. Porque con el simple hecho de que (1) le dijera que quería irse con él, que con él se había sentido diferente…le había hecho reaccionar. Le habían dado unas inmensas ganas de decirle que él también quería que se fueran juntos, pasara lo que pasara, por que nunca permitiría que ningún imbécil la tocara. Porque (1) era su chica. Porque (1) era su secuestrada. Suya. Y por que esa noche, había hecho el amor con ella. Y eso solo significa una cosa.

Una cosa que tenía que decírsela cuanto antes…




lo dejo en suspenso je je aunque creo que se imaginan que es ^^

4 comentarios:

  1. Ohh please!! Quiero contii!! Me encanta este fanfic!! <3 gracias por subirlo

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  2. OH sjkdhadkasjda THIS♥ SDKHASJK me encantó u/u espero conti skadaskjda♥ gracias por el capitulo uwu

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  3. Porque me dejas asi!!! Espero contii me encanto!!!gracias :)

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  4. alaaaaa aizhdjajssgaahlldlfdagsfddagh!! que buen fanfic owo tuuuu muy biiien me encanta siiisiii continualo quiero saber en que queda si me liberan o nos casamos o q hahahaha gracias bye bye becky desu*

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